¿Qué es el jabón de proceso en frío?

El jabón es básicamente una sal. Para hacer jabón, se combinan un ácido graso y una base, se libera glicerol y, mediante calor y fricción, el aceite y la base se neutralizan formando una sal (jabón). El glicerol se convierte en glicerina. El hidróxido de sodio (base) se neutraliza completamente y no queda ningún residuo en el producto final. Este proceso se llama saponificación.

Por jabón de proceso en frío, nos referimos a que el calor generado depende únicamente de la reacción química entre el ácido graso (aceites vegetales) y la base, en lugar de una fuente de calor externa como ocurre con muchas barras comerciales producidas en masa. Elaborar jabón con ingredientes simples y puros, utilizando el método de proceso en frío con aceites vegetales orgánicos, es la forma preferida de Potager para crear jabones saludables que nutren la piel.

Beneficios del proceso en frío:

  1. Preservación de ingredientes beneficiosos:
    Una de las principales ventajas del proceso en frío es la preservación de aceites y aditivos beneficiosos. Dado que no se aplica calor durante el proceso de elaboración del jabón, los aceites delicados y las fragancias permanecen intactos, asegurando que el producto final conserve sus propiedades nutritivas. Ingredientes naturales como la manteca de karité, el aceite de coco y los aceites esenciales pueden incorporarse en su potencia óptima, ofreciendo beneficios hidratantes, calmantes y aromáticos para la piel.
  2. Personalización:
    El proceso en frío permite un mayor control sobre la composición del jabón, haciéndolo altamente personalizable. Los artesanos pueden adaptar las recetas para satisfacer tipos de piel específicos, preferencias y necesidades terapéuticas. Ya sea creando una lujosa barra hidratante para piel seca o un jabón exfoliante suave para piel sensible, el proceso en frío ofrece infinitas posibilidades de formulación.
  3. Textura y espuma superiores:
    El jabón de proceso en frío tiende a tener una textura más suave y cremosa en comparación con los jabones elaborados mediante el método de proceso en caliente. El tiempo de curado lento permite la formación de cristales de jabón más pequeños, lo que resulta en una espuma que se siente lujosa y suave sobre la piel. Esta espuma cremosa no solo limpia eficazmente, sino que también deja la piel suave y refrescada.
  4. Sostenibilidad ambiental:
    Desde una perspectiva ambiental, el proceso en frío es ventajoso. Dado que no requiere calentamiento intensivo en energía, se considera un método más sostenible de elaboración de jabón. Los artesanos pueden utilizar ingredientes naturales y biodegradables y minimizar su huella de carbono mientras producen jabones artesanales de alta calidad.

Cómo hacer jabón de proceso en frío paso a paso

¡Advertencia! Este proceso implica el manejo de lejía, que es una sustancia muy tóxica y peligrosa. Puede quemar la piel, dañar los ojos y liberar vapores que, al mezclarse con agua, pueden quemar y dañar gravemente los pulmones y la garganta. Recomendamos encarecidamente que la primera vez que realice este proceso, lo haga en un entorno supervisado, como nuestro taller de elaboración de jabón de proceso en frío.

1. Mezclar la lejía, dejar enfriar

2. Derretir los aceites sólidos/mantecas

3. Añadir los aceites líquidos a los aceites derretidos

4. Cuando la temperatura de la lejía y los aceites esté alrededor de 40°C, verter la lejía en los aceites y remover con la espátula

5. Una vez que el líquido espese, añadir los botánicos y los aceites esenciales

6. Verter la mezcla de jabón en el molde

7. Aislar con una toalla/manta

8. Dejar reposar durante 2 días

9. Desmoldar y cortar

10. Dejar curar durante 4 semanas

11. Comprobar el pH con tiras de pH – el pH debe estar entre 7 y 10

12. Usar el jabón