Para aprender cómo hacer jabón, primero elija uno de los cuatro métodos. Dos de los métodos más populares son el de "derretir y verter" y el proceso en frío. Los otros son métodos más avanzados. Cada método tiene ventajas, desventajas y variaciones.

  1. Derretir y verter: Este proceso sencillo consiste en derretir bloques de jabón prefabricados y añadir su propia fragancia.
  2. Proceso en frío: El proceso en frío es el método más común para hacer jabón desde cero utilizando aceites y lejía.
  3. Proceso en caliente: Una variación del método de proceso en frío, el proceso en caliente requiere cocinar el jabón en una olla de cocción lenta o en el horno.
  4. Reprocesado: Este método tritura y vuelve a mezclar lotes de jabón casero mal elaborado.

¿Qué es el jabón de proceso en frío?

El jabón de proceso en frío es un método tradicional de fabricación de jabón que combina aceite o grasa con lejía de hidróxido de sodio a temperatura ambiente. El proceso puede tardar unos días, pero se obtiene un jabón fragante y potente.

Los jabones caseros elaborados con el método de proceso en frío son un excelente proyecto para aprovechar una abundancia de hierbas aromáticas y antibacterianas como el romero, la salvia, el tomillo y el orégano. La rosa y la lavanda añaden un aroma suave, mientras que la ralladura de cítricos aporta un toque fresco. El método de proceso en frío es ideal para preservar los beneficios de los aceites y mantecas de origen vegetal.

Herramientas y materiales necesarios para hacer jabón de proceso en frío

Asegúrese de tener estos materiales y herramientas a mano al hacer jabón de proceso en frío.

Materiales

  • Lejía: La lejía es un ingrediente esencial al hacer jabón de proceso en frío, ya que le proporciona una textura suave y lisa. Use equipo de protección al manipular la lejía y asegúrese de trabajar en un área bien ventilada.
  • Aceites: La manteca de karité, el aceite de argán y el aceite de oliva proporcionan una espuma cremosa para una hidratación profunda de la piel. También puedes añadir fragancia incorporando aceites portadores prensados en frío, pero aconsejamos usarlos con moderación, ya que el jabón tarda semanas en curarse y el aroma se intensifica con el tiempo.
  • Colorantes: Para colorear el jabón de forma natural, prueba arcillas y botánicos como la arcilla verde francesa, la arcilla caolín rosa o el polvo de índigo. Asegúrate de probar los ingredientes de tus jabones caseros en una pequeña área de tu piel primero para verificar que no eres alérgico.

Herramientas

  • Báscula digital: Esto garantizará que los ingredientes se midan con precisión (especialmente la lejía); de lo contrario, es posible que no elabores una barra de jabón equilibrada. Además, todos los ingredientes deben medirse por peso en lugar de volumen, ya que las mediciones inconsistentes producirán resultados poco fiables.
  • Termómetro de caramelo: Un termómetro funciona bien para medir la temperatura de la solución de lejía y los aceites.
  • Recipientes resistentes al calor: Usa recipientes de acero inoxidable, plástico de alta densidad o revestidos de esmalte para mezclar agua y lejía. Las superficies de aluminio o antiadherentes tienden a reaccionar negativamente con la lejía.
  • Cucharas y espátulas: Estas herramientas funcionan bien para mezclar, mientras que un raspador de banco o un cuchillo de sierra servirán para cortar tu jabón casero en porciones más pequeñas.
  • Moldes: Usa moldes de silicona para hornear y dar forma a tu jabón. La silicona es ideal porque puedes doblarla fácilmente para sacar los jabones. Nota: la silicona a menudo retiene humedad, así que ten en cuenta que los jabones caseros pueden necesitar reposar unos días adicionales antes de ser retirados.


Cómo hacer jabón de proceso en frío

Esta es solo una receta base. Las instrucciones paso a paso para proyectos individuales pueden variar. Antes de comenzar, reúne tus ingredientes; además, consigue equipo de seguridad como gafas protectoras, guantes y mangas largas. Cubre tu superficie de trabajo con papel periódico.

  1. Pesa la lejía en un recipiente resistente al calor. Pesa el agua en un recipiente separado. (Nota: Una calculadora de lejía es útil aquí: simplemente ingresa el peso o porcentaje de aceite, y la herramienta proporcionará la cantidad de lejía y líquido necesaria para la receta.)
  2. A continuación, vierte cuidadosamente la lejía en el agua, revolviendo suavemente con un utensilio resistente al calor hasta que la lejía se haya disuelto por completo. Déjala a un lado y permite que se enfríe durante una hora aproximadamente.
  3. Mientras la solución de lejía se enfría, pese los aceites o mantecas sólidas. Derrítalos al baño maría hasta alcanzar los 100 grados Fahrenheit.
  4. Vierta la solución de lejía en el recipiente con los aceites. Revuelva hasta alcanzar el punto de traza. (La traza se refiere al momento en que los aceites y la solución de lejía se han emulsionado. En esta etapa, no debe haber vetas de aceite y el jabón tendrá la consistencia de una masa.)
  5. Agregue cualquier ingrediente adicional, como exfoliantes naturales o colorantes, revolviendo para integrar.
  6. Vierta cuidadosamente el jabón derretido en el molde. (El jabón aún es cáustico en esta etapa, así que mantenga su equipo de seguridad puesto al manipularlo.) Cubra el molde con una hoja de papel. Para retener el calor, envuélvalo con una toalla. Déjelo reposar hasta dos días o hasta que esté completamente frío y sólido.
  7. Cuando esté listo, retire el jabón del molde y córtelo en barras. Deje que las barras de jabón se curen al aire libre durante al menos cuatro semanas antes de usarlas.

Con estas sencillas instrucciones como base, acumule experiencia, resuma lo aprendido y luego deje volar su imaginación. ¡Al intentarlo, obtendrá aún mejores resultados!

Si desea hacer su propio jabón artesanal en casa, entonces necesitará este Soap Making Kit

¿Dónde comprarlo? ¡Puede hacer clic aquí!